Posteado por: foresamb | julio 8, 2014

10 mitos de la sustentabilidad, develando algunas verdades y esclareciendo algunas confusiones sobre este término

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Es un lugar común indicar que el concepto de desarrollo sostenible implica algún tipo de relación armoniosa entre el desarrollo y el ambiente. Pero a medida que el término se popularizó, también aparecieron usos cada vez más diversos, e incluso contradictorios. No sólo eso, sino que la propia historia de la idea de desarrollo sostenible parece estar perdiéndose. Es una mezcla de amnesia y confusión. Dos malentendidos muy repetidos dejan esto en evidencia: indicar que la idea de desarrollo sostenible surgió en 1987, y que la definición esencial descansa en las responsabilidades con las generaciones futuras. Es necesario aclarar estas confusiones y superar la amnesia.

Aclaremos entonces el asunto.

Primera aclaración: el origen del concepto

En primer lugar, la elaboración de ideas sobre la “sustentabilidad”, y sobre cómo ese componente obliga a redefinir el “desarrollo”, se diversificó desde mediados de la década de 1970. Recordemos que el origen del concepto de “sustentabilidad” viene de la biología de las poblaciones, y hacía referencia, por ejemplo, a la tala sostenible en la forestería, o la pesca sostenible. Se hablaba de la extracción “sostenible” de recursos naturales.

La primera conceptualización a nivel internacional, y acordada con la participación de una agencia de Naciones Unidas, tuvo lugar en 1980. Ocurrió con la Primera Estrategia Mundial de la Conservación, elaborada por dos grandes organizaciones ambientalistas y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El camino elegido se basó en redefinir el desarrollo, y por el otro lado, en defender que para que éste fuese sostenible, debía incorporar los aspectos ambientales.

Mi punto es que el concepto de desarrollo sostenible es mucho más anterior a 1987, que existieron otros documentos internacionales que presentaron definiciones, y que los elementos esenciales de la discusión vienen al menos de la década de 1970.

Segunda aclaración: los contenidos del concepto

La definición de desarrollo sustentable es en todos los casos compleja, tiene varios componentes que a su vez atienden a distintas dimensiones. No puede reducirse a un único elemento. Es más, en el propio informe Bruntdland se encuentra una definición que es mucho más compleja que una mera referencia a las generaciones futuras.

Repasemos la definición original de 1987 de “Nuestro futuro común”: “Está en manos de la humanidad hacer que el desarrollo sea sostenible, es decir, asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias. El concepto de desarrollo sostenible implica límites, no límites absolutos, sino limitaciones que imponen a los recursos del medio ambiente el estado actual de la tecnología y de la organización social y la capacidad de la biósfera de absorber los efectos de las actividades humanas, pero tanto la tecnología como la organización social pueden ser ordenadas y mejoradas de manera que abran el camino a una nueva era de crecimiento económico”.

Si se lee esta definición con atención, se encontrará que hay varios elementos en juego. Se encuentra el compromiso con las generaciones futuras, pero enseguida se abordan los límites al desarrollo. Obsérvese que se acepta que existen límites a la idea clásica del desarrollo (casi siempre entendida como un crecimiento continuado), pero inmediatamente se indica que éstos son relativos. Esta relatividad se encuentra en los casos donde esos límites son manejables por tecnologías como la organización social. En cambio, los límites ecológicos son más rígidos, dependen de las condiciones de los ecosistemas, y no pueden ser modificados.

Esa diferenciación entre límites, donde unos pueden ser manejados socialmente, y otros son ecológicos, responden a un debate lanzado a inicios de la década de 1970 con los primeros estudios que alertaban sobre la imposibilidad del desarrollo como un crecimiento perpetuo.

El reporte Brundtland avanza unos pasos más, al decir que el manejo de esos límites puede abrir las puertas a una nueva era de crecimiento económico. Esto fue el fenomenal viraje de aquel reporte: por un lado reivindica compromisos con el futuro y reconoce los límites ecológicos, pero por el otro lado defiende la gestión humana, para desembocar, una vez más, en la creencia del crecimiento como desarrollo. Una vez más triunfó el mito del crecimiento perpetuo.

Como la definición de sustentabilidad de 1987 incluye todos esos componentes, dejó contentos a muchos. Los que reclamaban los compromisos morales citaban una y otra vez la referencia a las generaciones futuras, los conservacionistas subrayan los límites ecológicos, y los actores más convencionales respiraron aliviados con la referencia final al crecimiento.

Estas ambigüedades explican la amplia difusión de esa forma de entender el desarrollo sostenible. Es citado y usado por muy diversos actores, con distintos objetivos, y diferentes perspectivas. Al día de hoy, la sustentabilidad se ha diversificado en varias corrientes que interpretan de distinta manera las articulaciones económicas o el concepto de Naturaleza, donde unas posiciones son muy conservadoras y otras pueden ser muy radicales. Por lo tanto, la clave no radica en invocar el concepto de desarrollo sustentable, sino en desentrañar las posturas que se encierran detrás de esa etiqueta.

La revista Scientific American Earth 3.0 publicó, los 10 mitos de la sustentabilidad, develando algunas verdades y esclareciendo algunas confusiones sobre este término.

Aquí Los 10 mitos de la sustentabilidad y algunos puntos de vista que hemos añadido.

1. Nadie sabe lo que significa sustentable
Mentira. El termino es de dominio público con extenso uso desde que se publicó el Informe de Brundtland sobre la Sustentabilidad en el año 1987. El problema es que casi nadie se detiene a buscar su significado: Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades.

2. La sustentabilidad es un tema que sólo se refiere a temas de Medio Ambiente
Falso. Las cuestiones de sustentabilidad estan relacionadas al triple balance, que contempla las esferas: ambiental, económica y social.

3. Ser sustentable y ser “verde” es lo mismo
No siempre. El modo de vida “verde” es sólo uno de los aspectos que abarca la sustentabilidad. Un carro puede reducir al mínimo sus emisiones y ser clasificado como “verde” respecto del resto pero nunca será sustentable. Los productos verdes simplemente son más responsable con el medio ambiente que el común denominador pero no por ello son sustentables.

4. La solución a todo es reciclar
No, el reciclaje es tan sólo una de las 3 “R’s” necesarias: Reducir, Reusar y Reciclar. El reciclaje sólo nos libra del problema de la basura y la contaminación pero no del desabasto, por ejemplo.

5. La sustentabilidad es cara
La sustentabilidad busca precísamente reducir pérdidas en el ciclo de consumo, es decir, lograr el ahorro. Decir que es cara es una visión muy estrecha y de corto plazo.

6. Una vida sustentable equivale a una vida más precaria
No tiene que ver un concepto con el otro; el problema de la energía por ejemplo, no involucra que nos quedemos sin luz, sino que se busquen energías limpias para ello; lo mismo con los autos, nuestros muebles, nuestra comida y el resto de nuestros consumibles.

7. La actividad de cada individuo y no las leyes y gobiernos realmente cambiarán el mundo
De ningún modo; por más medidas que se tomen nunca será suficiente si los individuos no cambiamos nuestros modos irracionales de vida. La suma de individualidades hace al colectivo. Entender esto es uno de los obstáculos más grandes del cambio.

8. Las nuevas tecnologías son la respuesta
Indudablemente ayudan pero no será suficiente si seguimos con nuestros patrones de consumo.

9. El problema de base es la sobrepoblación
Si bien es una certeza, es sólo una parte del problema; la forma en que los seres humanos consumimos y no respetamos nada, además de nuestra tendencia a generar cantidades industriales de basura son coadyuvantes también.

10. Una vez que entiendes el concepto, se dará todo para que tu vida sea sustentable
La sustentabilidad no es un concepto estático; hoy más que nunca cambia día con día, por lo que hay que estar pendiente de los avances, las sugerencias y los posibles cambios que se puedan introducir en nuestras vidas.

Fuente: DiarioEcología.com

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